viernes, 24 de enero de 2014
Somos invencibles
Nunca pensé sentirme tan vacía, tan triste, aún no me siento sola, pero se que la dama negra llegara, debo disfrutar cada segundo, cada momento a su lado. El aire me falta, como si me hubiesen agujerado la traquea y arrancado egoístamente el oxígeno, me cuesta no llorar y sonreír, sólo lo logro cuando siento su presencia, el corazón se me ha arrancado del pecho y el alma del cuerpo, aquella vida que sentía correr por mis venas, empieza a desvanecerse, la poca cordura que aún me quedaba, empieza a desaparecer, estoy mentalmente inestable, mi mundo se desmorona y mis pilares caen, la desesperación me consume y sólo quiero gritar, llorar, quisiera irme a su lado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)